Margarita
Bonfil es un sirvienta que desde muy pequeña pasó de casa en casa junto con su
madre ganándose la vida como Natacha; su madre le enseñaba cómo se debía ser
una buena, ya que no podía pagarle los estudios o mucho menos pagarle a alguien
para que cuide de ella. Su padre la abandonó cuando ésta tenía tres meses de
nacida, ni siquiera sabía que ella existía, ya que su madre tenía tan solo 21
años cuando la tuvo.
Marga,
como le dicen sus patrones, se quedó sola cuando cumplió 23, su madre fue atropellada
y abandonada por un camionero cuando se dirigía de regreso de hacer las
compras; desde ese entonces tuvo que tomar el lugar de ella y servir en una
casa de una familia adinerada.
En
aquella casa vive Marco Benavides con su esposa y sus dos hijos, ambos gemelos
de 17 años, Elvira, su mujer, una señora delicada y sencilla, muy amable con
las personas es una enferma más de leucemia, todo el día se la pasa postrada en
la cama debido a los constantes desmayos que tiene cuando demanda de mucho
esfuerzo; por el contrario, Marco es un tipo lleno de vida a sus 50 años de
edad, solo con unos problemas cardiacos, soberbio como él solo, un tipo gordo y
con un bigote que le resalta el rostro pesar de tenerlo muy ancho; el papel de
Marga es fundamental en esa casa; no es la única sirvienta, pero era la hija de
la ama de llaves, es por ello que tiene más
conocimiento de las cosas domésticas.
Era
17 de junio cuando el cumpleaños número 44 de Elvira, desde un principio ella
no quería hacer nada, debido a su estado de salud, solo pasar un buen rato con
su familia en el jardín de su hogar, pero la testarudez de su marido le ganó e
hizo una gran fiesta con muchos de invitados, para ese entonces Elvira solo salió
un momento para recibirlos, después de haberlo hecho se fue a su habitación acompañado de marga; estando ya en
el recinto la recostó y le preparó una infusión para hacerla descansar.
La
señora de la casa mira muy atentamente a Elvira y le recuerda que su madre fue
la única amiga que tuvo, en la que podía confiar incondicionalmente; le cuenta
que muchos años atrás, cuando no estaba así de enferma ella y María pasaban
horas de horas hablando sobre la vida, mientras que preparaban galletas para
deleitar a los hombres de la casa.
Más
abajo en el jardín, ya no había invitados, era muy tarde ya, marga salió para
apagar las luces y encontró a su patrón tendido en el suelo muy embriagado,
intentó levantarlo, pero él aún estaba cociente, cogió a marga de la cintura y
la llevó hasta el suelo intentado violarla, sus bigotes pasaban por su delicado
rostro; ella gritaba por ayuda, pero nadie la oía, hizo todo lo que pudo pero
ya era muy tarde, las asquerosas manos de su patrón habían logrado retenerla y
con su pesado cuerpo abusó de ella dejándola postrada en el suelo y con las lágrimas
que se posaban en el frio grass.
A
la mañana siguiente, marga se levantó muy temprano para irse de la casa, pero
al abrir la puerta de su habitación, el enorme cuerpo de su patrón la hizo
saltar del susto; la había amenazado que si se fugaba la iba a denunciar, y si
ella lo denunciaba, la asesinaría.
Así
pasaron 6 largos meses de torturas sufrimientos por parte de don Marco
Benavides, ella había abortado 3 veces a
su bastardo, aguantando lo mismo noche tras noche, pero estaba supeditada a lo
que su patrón le ordene y a lo que él quisiera hacer con ella.
Lo
peor era que la veían demacrada y ella inventaba cualquier historia para que
nadie se dé cuenta.
Marga
estaba loca, no tenía noción del tiempo, ya no era la misma de antes; dos meses
atrás había fallecido la esposa de don Marco, Elvira, producto de un paro
cardiaco, todos pensaron que fue lo mejor para tanto sufrimiento que llevaba a
cuestas.
A
pesar de su locura marga sabía que tenía que hacer algo para terminar con tanto
sufrimiento, había pensado en suicidarse, pero sabía que ella no lo merecía;
pero su patrón sí.
Una
tarde de domingo cuando los gemelos estaban fuera de la casa y la servidumbre se encontraba de vacaciones marga dio inicio a
su plan perfecto, era la única forma de terminar con tanto sufrimiento. El patrón
se encontraba leyendo un libro en el jardín cuando había llegado la hora de la
merienda; marga llevó galletas que había comprado en una tienda cercana a la
casa, y preparó té que combinó con un
efectivo raticida.
Llevó
la bandeja y don marco la recibió posando su mano sobre sus ya no delicadas
piernas, marga le sirvió la tasa de té y se la dio; el patrón cogió una galleta
de la mesa y no quiso tomar té, por el contrario pidió una copa de chardonnay;
marga se sintió derrotada, pero en ese momento marga atinó a asustarlo tempestivamente
haciendo que el Marco se atorara y cogiera la taza de té que estaba en la mesa,
la bebió desesperadamente, y cuando pensó que se había aliviado, todo su cuerpo
empezó a temblar originando que le salga espuma por la boca, marga lo miraba
fijamente y mordiendo su pulgar en la espera del desenlace.
Cavó
un hueco en medio del jardín y tardó 5 horas en enterrarlo. Salió de la casa
lentamente llevándose consigo algunas prendas de la difunta señora Benavides.
Tres
semanas después fue encontrada colgada de un árbol, aparentemente se habría suicidado,
la única prueba fue que dejó escrito en el roble “nos encontraremos en el
infierno mi Marco querido”.
POR: Solar Silva David