miércoles, 28 de noviembre de 2012

LA ULTIMA TAZA DE TÉ


Margarita Bonfil es un sirvienta que desde muy pequeña pasó de casa en casa junto con su madre ganándose la vida como Natacha; su madre le enseñaba cómo se debía ser una buena, ya que no podía pagarle los estudios o mucho menos pagarle a alguien para que cuide de ella. Su padre la abandonó cuando ésta tenía tres meses de nacida, ni siquiera sabía que ella existía, ya que su madre tenía tan solo 21 años cuando la tuvo.

Marga, como le dicen sus patrones, se quedó sola cuando cumplió 23, su madre fue atropellada y abandonada por un camionero cuando se dirigía de regreso de hacer las compras; desde ese entonces tuvo que tomar el lugar de ella y servir en una casa de una familia adinerada.

En aquella casa vive Marco Benavides con su esposa y sus dos hijos, ambos gemelos de 17 años, Elvira, su mujer, una señora delicada y sencilla, muy amable con las personas es una enferma más de leucemia, todo el día se la pasa postrada en la cama debido a los constantes desmayos que tiene cuando demanda de mucho esfuerzo; por el contrario, Marco es un tipo lleno de vida a sus 50 años de edad, solo con unos problemas cardiacos, soberbio como él solo, un tipo gordo y con un bigote que le resalta el rostro pesar de tenerlo muy ancho; el papel de Marga es fundamental en esa casa; no es la única sirvienta, pero era la hija de la ama de llaves, es por ello que tiene  más conocimiento de las cosas domésticas.

Era 17 de junio cuando el cumpleaños número 44 de Elvira, desde un principio ella no quería hacer nada, debido a su estado de salud, solo pasar un buen rato con su familia en el jardín de su hogar, pero la testarudez de su marido le ganó e hizo una gran fiesta con muchos de invitados, para ese entonces Elvira solo salió un momento para recibirlos, después de haberlo hecho se fue a su  habitación acompañado de marga; estando ya en el recinto la recostó y le preparó una infusión para hacerla descansar.

La señora de la casa mira muy atentamente a Elvira y le recuerda que su madre fue la única amiga que tuvo, en la que podía confiar incondicionalmente; le cuenta que muchos años atrás, cuando no estaba así de enferma ella y María pasaban horas de horas hablando sobre la vida, mientras que preparaban galletas para deleitar a los hombres de la casa.

Más abajo en el jardín, ya no había invitados, era muy tarde ya, marga salió para apagar las luces y encontró a su patrón tendido en el suelo muy embriagado, intentó levantarlo, pero él aún estaba cociente, cogió a marga de la cintura y la llevó hasta el suelo intentado violarla, sus bigotes pasaban por su delicado rostro; ella gritaba por ayuda, pero nadie la oía, hizo todo lo que pudo pero ya era muy tarde, las asquerosas manos de su patrón habían logrado retenerla y con su pesado cuerpo abusó de ella dejándola postrada en el suelo y con las lágrimas que se posaban en el frio grass.

A la mañana siguiente, marga se levantó muy temprano para irse de la casa, pero al abrir la puerta de su habitación, el enorme cuerpo de su patrón la hizo saltar del susto; la había amenazado que si se fugaba la iba a denunciar, y si ella lo denunciaba, la asesinaría.

Así pasaron 6 largos meses de torturas sufrimientos por parte de don Marco Benavides, ella había abortado 3 veces  a su bastardo, aguantando lo mismo noche tras noche, pero estaba supeditada a lo que su patrón le ordene y a lo que él quisiera hacer con ella.
Lo peor era que la veían demacrada y ella inventaba cualquier historia para que nadie se dé cuenta.
Marga estaba loca, no tenía noción del tiempo, ya no era la misma de antes; dos meses atrás había fallecido la esposa de don Marco, Elvira, producto de un paro cardiaco, todos pensaron que fue lo mejor para tanto sufrimiento que llevaba a cuestas.

A pesar de su locura marga sabía que tenía que hacer algo para terminar con tanto sufrimiento, había pensado en suicidarse, pero sabía que ella no lo merecía; pero su patrón sí.

Una tarde de domingo cuando los gemelos estaban fuera de la casa y la servidumbre  se encontraba de vacaciones marga dio inicio a su plan perfecto, era la única forma de terminar con tanto sufrimiento. El patrón se encontraba leyendo un libro en el jardín cuando había llegado la hora de la merienda; marga llevó galletas que había comprado en una tienda cercana a la casa, y preparó té que combinó  con un efectivo raticida.
Llevó la bandeja y don marco la recibió posando su mano sobre sus ya no delicadas piernas, marga le sirvió la tasa de té y se la dio; el patrón cogió una galleta de la mesa y no quiso tomar té, por el contrario pidió una copa de chardonnay; marga se sintió derrotada, pero en ese momento  marga atinó a asustarlo tempestivamente haciendo que el Marco se atorara y cogiera la taza de té que estaba en la mesa, la bebió desesperadamente, y cuando pensó que se había aliviado, todo su cuerpo empezó a temblar originando que le salga espuma por la boca, marga lo miraba fijamente y mordiendo su pulgar en la espera del desenlace.

Cavó un hueco en medio del jardín y tardó 5 horas en enterrarlo. Salió de la casa lentamente llevándose consigo algunas prendas de la difunta señora Benavides.

Tres semanas después fue encontrada colgada de un árbol, aparentemente se habría suicidado, la única prueba fue que dejó escrito en el roble “nos encontraremos en el infierno mi Marco querido”.

POR: Solar Silva David

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